El Criterio de Kelly es una fórmula para decidir cuánto apostar cuando tienes una ventaja.
Intenta equilibrar dos cosas:
- Hacer crecer tu bankroll.
- No reventarte cuando aparece la varianza.
Kelly te dice qué porcentaje de tu bankroll apostar según el tamaño de tu ventaja.
Por qué importa el staking
Encontrar una apuesta +EV es solo la mitad del trabajo.
También necesitas saber cuánto apostar.
Apuesta muy poco y tu ventaja apenas importa.
Apuesta demasiado y la varianza normal puede arruinarte.
El Criterio de Kelly te da un punto de partida matemático.
La idea básica
Mayor ventaja significa mayor stake recomendado.
Menor ventaja significa menor stake recomendado.
Sin ventaja no hay apuesta.
Eso es lo que la gente olvida.
Kelly no es un plan mágico de staking para apuestas al azar.
Solo tiene sentido cuando la ventaja es real.
Por qué la gente usa Kelly fraccionado
El Kelly completo puede ser agresivo.
Muy agresivo.
Aunque las matemáticas sean correctas, los altibajos pueden ser horribles.
Por eso muchos apostadores usan medio Kelly, un cuarto de Kelly o incluso menos.
Renuncias a algo de crecimiento teórico, pero el camino es mucho más fácil de sobrevivir.
El objetivo no es maximizar el estrés. El objetivo es mantenerte en el juego el tiempo suficiente para que la ventaja dé frutos.
Un ejemplo sencillo
Digamos que tu bankroll es de $1,000.
El Kelly completo dice apostar el 8%.
- Stake de Kelly completo = $80
- Stake de medio Kelly = $40
- Stake de un cuarto de Kelly = $20
La ventaja es la misma.
El perfil de riesgo no lo es.
Cómo lo maneja Edge Hunters
Edge Hunters puede mostrar un tamaño de stake sensato según la ventaja y tu bankroll.
Tú sigues eligiendo tu nivel de riesgo.
Algunas personas quieren ser agresivas. Otras quieren un crecimiento más estable.
La clave es que el stake debe estar ligado a la ventaja, no a la emoción.
La conclusión clave
Kelly ayuda a convertir la ventaja en staking.
No convierte las malas apuestas en buenas.
Te ayuda a dimensionar bien las buenas apuestas.
Sigue: Varianza y bankroll Por qué incluso las buenas apuestas pueden perder, y cómo sobrevivir a los altibajos.